Archivo para mayo 2010

No aprendemos nada de la Historia

25/05/2010

Cuantos más años vivimos, más nos conturba comprobar lo loco que está el hombre. Cuando deberíamos respirar tranquilos porque los más dementes de nuestra época (Stalin, Hitler, Pol Pot, y un largo etcétera) hace tiempo que crían malvas, descubrimos con renovada inquietud que otros majaras  megalómanos vuelven a ocupar puestos decisivos. El afán ilimitado de poder y riquezas siguen siendo las pasiones que desestabilizan el mundo. Occidente, lastrado por los pecados, enfrenta ahora los embates del odio que su imperialismo generó en Asia, África e Iberoamérica, y en los antiguos “Trucial States” del petrolífero Golfo Pérsico. Es la clásica e implacable ley de la “causa-efecto”. No importa el campo en el que investiguemos – el político o el económico – porque en ambos encontramos, pugnando por avasallar a los mortales, ese perturbador líder “carismático”, remedo del nietzscheano Übermensch, que por su sorprendente capacidad de renacer nos recuerda al Ave Fénix.
La aristotélica teoría crematística y la del enriquecimiento sin límites de Smith, se están cumpliendo fatalmente. Los presupuestos de Darwin, de otro lado, sobre la hegemonía imparable de los más fuertes; y los de Compte y Spencer sobre el positivismo, se han hecho triste realidad en el siglo XX – el bien llamado “siglo americano” – y de forma especialmente preocupante en el nuevo siglo en que vivimos. No nos bastaron los avisos de Spengler sobre las causas de la decadencia de los pueblos, ni la divina condena cristiana de los siete pecados capitales, ni las reiteradas advertencias de los grandes pensadores humanistas. De nada ha servido a los políticos alienados que hoy dirigen el cotarro, asistir a la violenta caída de Stalin y Lenin, al fusilamiento de Musolini y la Petacci, a la muerte de Hitler y Eva Braun, a la ejecución de Ceaucescu y su esposa, a la muerte en la horca de Sadam Hussein, a la larga condena de Noriega, al asesinato de Somoza, a la huida y exilio de los dictadores (entre otros) Batista, Stroessner, Taylor, Reza Palevi, Duvalier, Mobutu, Marcos, Trujillo, Idi Amin…; o a la detención y juicio de genocidas tales como Karadzic, Milosevich y tantos otros que se creyeron superhombres, como el filosófico de Nietzsche.
Ya no dudamos de la afirmación de Balzac: “detrás de toda gran fortuna, hay un gran crimen”. ¿Cuántos crímenes y expolios, e incluso horrendos genocidios se esconderán tras esos nombres que anualmente se incluyen en las listas de los millonarios del mundo?  Si el palmarés de los politicos totalitarios estremece, podríamos asegurar que el historial de las empresas y bancos que controlan la economía planetaria no es menos execrable. Y aún podría añadirse que unos y otros colaboran estrechamente entre sí. De aquí que se entremezclen en esas cumbres elitistas, y excluyentes, de grupos tales como el Club Bilderberg, o la secta Illuminati, cuyo objetivo geopolítico y financiero no es otro que su control de este mundo frágil que habitamos. (Y no he querido mencionar nombre alguno español, porque bastante divididos estamos).

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  24 de mayo de 2010

Un fracaso bien currado

18/05/2010

El fracaso de José Luis Rodríguez Zapatero, que ya ni sus agradecidos acólitos niegan, es el fracaso de España. He aquí el gran problema. Tras todo lo que hemos vivido -y lo que hemos muerto- para lograr una transición ejemplar, una Constitución democrática, una incipiente concordia civil y un prestigioso lugar entre las naciones más avanzadas, he aquí que en pocos años nos lo hemos cargado todo. España vuelve a ser el país claramente imprevisor, conflictivo y sin crédito de antaño. Es la crónica, para muchos anunciada, de una falsa etapa democrática que el líder máximo elegido, progresista él, ha intentado transformar en dictadura retrógrada gobernada por decreto. ¿Cuándo aprenderemos a elegir bien?

Sólo nos faltaba la presidencia europea de turno para rematar la demoledora faena. Si algún amigo teníamos por ahí afuera (que lo teníamos), lo hemos sacrificado en el mejor de los casos sine die, en aras de esas otras amistades infamantes que, una vez más, han hecho bueno el adagio «dime con quien vas y te diré quién eres». Volvemos a estar en el punto de mira de todas las naciones democráticas que ya nos ven como inminente y grave problema. La Unión Europea, que acaba de decidir el gran esfuerzo de salvar a Grecia, nos exige las medidas que no hemos sabido tomar a tiempo y nos ve con gran preocupación. Hasta los presidentes de Estados Unidos y China han tenido que intervenir para que el nuestro no se duerma y haga algo con sentido, de una maldita vez. ¡Si hasta algunos presidentes autonómicos de su propio partido han tenido que señalarle sus discrepancias, y el socialista Joaquín Almunia, uno de los más expertos y capaces (¡qué bochorno!), ha tenido que leerle la cartilla repetidamente! ¿Hasta cuándo este mal sueño?
Los españoles de buena voluntad, los que apenas ambicionamos trabajo, libertad, paz y progreso, esperamos fervientemente que vuelva a España la cordura y poder ver el fin de este burdo remedo de democracia que nos han querido endilgar. No tiene el menor sentido, con lo que nos está cayendo, ¡Dios mío!, que unos ministerios prescindibles se pongan ahora a promover una nueva ley de libertad religiosa, o un decreto que prohíba los anuncios «sexuales» en periódicos. Ya todos conocemos hasta la saciedad la afición de nuestro presidente a los botes de humo.
Este columnista espera (porque no hay mal que por bien no venga) que los recortes de gastos que el presidente tendrá que hacer, mal que le pese, sirvan también para devolver a los sindicatos, y al voto de determinados electores, su objetividad e independencia. Lo que en democracia se llama ‘juego limpio’.

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  17 de mayo de 2010

Crimen y castigo

10/05/2010

Faltan muy pocas décadas para que China e India, con una población que habrá superado los dos mil quinientos millones de personas, pasen a ser las nuevas potencias mundiales. Nuestros hijos presenciarán el ocaso económico de Estados Unidos y la Unión Europea. Mientras los expansionistas del mundo islámico se complacen en declarar que Europa – que ya cuenta con 52 millones de ciudadanos musulmanes – será mayoritariamente mahometana a mediados del presente siglo, Occidente sigue desembarazándose de los pocos valores éticos que le quedan, y la religión cristiana, su último y principal baluarte (aunque no lo reconozca), viene atacada desde dentro por los mismos “progresistas” que defienden la expansión del Islam en Europa. Con razón creen los integristas islámicos – como un día lo creyeron (equivocadamente) los “jingoístas” yanquis con respecto a Cuba – que su dominio de Occidente es una cuestión de tiempo; que más tarde o más temprano la manzana caerá en su jardín. Paradójicamente, los países que nunca aceptaron la democracia podrían aprovechar la nuestra – el sencillo instrumento de las urnas – para su “conquista” legal y definitiva.
El doble pecado de Occidente al consentir el escandaloso negocio del petróleo durante más de un siglo (disponiendo como disponía de inagotables energías renovables), y el constante atentado a la vida, la procreación y la familia que nos ha llevado a un crecimiento vegetativo cero, son los polvos que trajeron estos lodos. Ambos errores han hecho posible el exagerado enriquecimiento de los líderes de los países islámicos productores de petróleo (sólo el de sus líderes y allegados), y el creciente peso electoral de los nuevos europeos musulmanes.
Este columnista, enemigo declarado del racismo y la xenofobia, cree, no obstante, que la inmigración tiene que ser controlada cuantitativa y cualitativamente, porque una cosa es que Europa proporcione una vida mejor a un gran número de africanos ávidos de pan y libertades, y otra muy distinta que ciertas minorías infiltradas aprovechen la coyuntura para transformar esa migración, o parte de ella, en quinta columna política o religiosa. No necesitamos ayudas de fuera para crearnos más problemas. Ya hemos visto el funcionamiento de las minorías bisagra en España. Una minoría musulmana podría conseguir que Bibiana Aido caminara un día un paso por detrás de un hombre o se viera obligada a llevar el velo islámico. ¡No sonrían, que no tiene gracia!  

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  10 de mayo de 2010

La grata publicidad del Metro de Madrid

04/05/2010

Hace tiempo que abrigo la intención de redactar un elogio sobre ese spot televisivo del Metro de Madrid, en el que todos los usuarios se movilizan para atender rápida y solidariamente a una viajera que se pone de parto. Lamentablemente, ese anuncio, que era uno de los pocos que me agradaba ver, ha dejado de emitirse; y la línea agotadora de los spots de una entidad financiera especializada en carneros y trajes de novia, parecía haber vuelto a dominar el panorama publicitario de nuestro sufrido país. Mas he aquí que aquel hermoso anuncio del Metro de Madrid, acaba de ser sustituido por otro, tan grato a la contemplación como el anterior. En este nuevo spot se ve a un señor con su hijo pequeño en brazos que entra en un vagón del Metro. Es una hora muy temprana de la mañana y el niño se queja del madrugón. “Mamá” – le dice s su padre – “no me hace levantar tan pronto…”. Y el padre, en un intento por distraer los  pensamientos del niño, se inventa la curiosa y eficaz historia de que los que viajan a esa hora en el suburbano son los encargados de poner en funcionamiento la ciudad. Un señor muy alto que entra en el vagón es el responsable de apagar las  farolas de las calles, y el que viaja con una planta de grandes dimensiones, el que se ocupa de poner en orden los jardines. El pequeño, entrando inteligentemente en el juego, hace saber a su padre que ese otro viajero que acaba de sentarse, el de la indumentaria estrafalaria, es el que coloca el reloj en la Puerta del Sol. La fantasía está servida y el niño ya se ha olvidado totalmente de lo temprano que es. ¡Qué facil es – y que difícil a un tiempo – ayudar a un hijo a crecer!  
Este anuncio me recuerda que un día, estando con el benjamín de mis nietos, éste pronunció una frase que se me antojó impropia de un niño. Dijo algo así como “esto no es coherente, abuelo…”. Yo le espeté que no hablara como los adultos, al tiempo que le hacía el gesto de arrebatarle esas palabras de la boca y metérmelas figuradamente en el bolsillo. El pequeño se puso serio e introdujo su manita en mi bolsillo para “recuperar” sus palabras. Acto seguido, se dirigió a la abuela para denunciarle, en tono triunfador, que “el abu había querido quitarle unas palabras…pero no lo había conseguido…”. Usted, lector, si aún no es abuelo, pensará que estoy gagá; pero nada de eso. Es maravilloso vivir este tipo de experiencias con esos renacuajos surrealistas que nos regala la edad. El creativo de ese nuevo anuncio del Metro de Madrid, debe de ser un abuelo, o un joven muy inteligente capaz de valorar las pequeñeces que engrandecen nuestra vida.
Ante la falta de talento que denotan una infinidad de anuncios machacones y vulgares, uno siente la necesidad de agradecer el excelente trabajo que realizan los responsables de la publicidad del Metro de Madrid. No siempre es lo frívolo ni lo superficial lo que más “vende”. La humanidad de las cosas sencillas, el guiño afectuoso de un abuelo “Tarradellas” o una simple historia cotidiana del Metro de la gran ciudad pueden hacer de la publicidad un arte, y llevar a las más altas cotas cualquier imagen de marca.  

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  3 de mayo de 2010