El Cociente Intelectual


Unas décadas atrás, a los universitarios que aspiraban a un buen cargo en una empresa importante, se les sometía a exhaustivos exámenes psicotécnicos, de varios días de duración, llegándose incluso a exigirles un certificado acreditativo de su cociente intelectual. La gran empresa, o la multinacional, se aseguraba así de que el nuevo fichaje poseyera todas las condiciones típicas de los ejecutivos que suman y multiplican, y no de los que restan o dividen. Amén de “positive thinking” (pensamiento positivo), se les exigía una excelente formación, el dominio de varias lenguas y una clara capacidad de entregarse a su trabajo. Eran épocas en las que, si tales cosas se requerían a un simple ejecutivo de la empresa privada, a un ministro, o a un secretario general del sector público, se le exigían aumentadas, verbigracia: dos o tres carreras superiores con inmejorables calificaciones y una experiencia personal fecunda en realizaciones concretas. Pero esos eran otros tiempos.
En la actualidad, hasta el más tonto del pueblo puede acceder a una alta magistratura. Ya nada depende de la excelencia, ni de una sobresaliente formación académica, ni de un curriculum acojonante, sino del amiguismo o el nepotismo de los que uno logre beneficiarse; de la simple lealtad incondicional que el aspirante pueda ofrecer a sus ya encumbrados mentores políticos. Cualquiera puede llegar a presidente del Gobierno sin saber ni jota de economía ni de ninguna otra materia; sin poder mantener una conversación en inglés, sin respetar las costumbres y credos tradicionales de su país, y sin haber destacado antes por sus obras, buenos ejemplos o la calidad superior de su intelecto.
Vivimos, efectivamente, en otra época. Una época en la que el ochenta por ciento de los universitarios confiesan aspirar a ser funcionarios. Una época en la que el valor máximo de la sociedad es el dinero, la buena vida y la absoluta seguridad en el trabajo… y después de él. Por cada político como Dios manda, tenemos que pechar con diez parásitos bien pagados y dispuestos a negar toda responsabilidad en el hecho de que en España ya tengamos nueve millones de pobres, cinco millones de parados y una corte de funcionarios que duplica la de Alemania. Una época en la que el pésimo conocimiento de la lengua española se revela como una de las principales secuelas de la mala educación impartida, hasta el punto de que un líder sindicalista puede amenazar al Gobierno con “mandatar” una huelga general. Todo cabe en la actualidad en esta época caótica, huérfana de seriedad y patriotismo, pero pletórica en engaños y dialéctica barriobajera.
¿Alguien conoce el cociente intelectual de ese señor Rodríguez Zapatero, hoy absolutamente quemado, amén de solo, que puso a una mujer llena de complejos al frente de nuestras gloriosas fuerzas armadas y que acaba cargando en los más débiles el coste de su ilusoria salida de la crisis? ¿Qué sentirá este hombre, cuando asista como invitado a una reunión del Bilderberg, o del Consejo Europeo, siendo incapaz de articular dos palabras en la lengua inglesa que utilizan todos los demás asistentes…, y todo político del mundo con un mínimo de vergüenza torera?
¿Dispone alguien de un informe psicotécnico, o de algún psicoanálisis de este señor que está haciendo de España el hazmerreír del mundo? ¡Ay, mi madre! 

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  7 de junio de 2010
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8 comentarios en “El Cociente Intelectual”


  1. Estimado Pepe:
    Escuchando las innumerables tertulias radiofónicas que con motivo de la crisis española es casi obligado tema la batería de medidas económicas y financieras y recordando los muchos años que escuché este tipo de consideraciones en mi Argentina natal, me permito hacerle notar alguna cosilla:
    Solamente me falta escuchar la promoción de un librillo llamado “Quien se ha comido mi queso”, donde se trata de hacer comprender a la gente que aquello que se ha acostumbrado toda la vida a tener como fuente de sustento ha desaparecido y debe acostumbrarse a ello.-
    Pero además, escucho con estupor la letanía de los integrantes de este impresentable gobierno diciendo que agotarán su mandato. Pero es que se ha perdido la conciencia de la diferencia entre lo legal y lícito! Este gobierno no tiene mandato para lo que está haciendo!
    El Sr. Zapatero ha ganado las elecciones en su momento, sin duda en forma legal. Y lo ha hecho sosteniendo un ideario que, aunque no comparta, debo respetar. Pero esta legitimidad la ha perdido cuando ha cambiado sus paradigmas. El votante que le votó no lo hizo para que él hiciera del rumbo de España lo que le pareciera conveniente como si fuese un iluminado (que para colmo, sobran evidencias de que no lo es). Su partido tenía un programa de gobierno que éticamente debía y debe cumplir. Por ello, por lealtad a SUS votantes, debe renunciar a su cargo, al no poder cumplir el mandato. Por esto, el problema no es de España, es del PSOE, que alberga adentro a un traidor a sus ideas aferrado a una legalidad formal pero ilícita. Se trata de que lo legal siempre sea lícito, pero cuando lo legal es ilícito, debemos compensarlo con la ética. Pero claro…. que le vamos a hablar de ética a este individuo!!


    • Me gustaría poder empezar con un “Estimado….”, pero después de que este blog se haya ya distinguido con varios comentarios suyos, todavía no se su nombre. Espero me lo incluya en su próxima aportación.
      Estoy totalmente de acuerdo con usted. Lo que pasa es que la mayoría de los españoles no han tenido dos siglos para familiarizarse con la idea de la democracia, como han tenido los ciudadanos de otros países. Y la consecuencia es un verdadero desastre, porque aquí las publicaciones más leídas son el “Marca” y el “As”, y los debates televisivos de mayor audiencia, los que tratan de las vidas vacías de personajes mediocres…pero muy populares.
      Cada país tiene lo que merece, y me da pena decirlo, pero esto es lo que hay. A un “individuo” como el señor Zapatero, no le faltan acólitos. De hecho, todos sus parlamentarios le aplauden aunque diga algo contrario a su programa electoral, o anuncie un decreto que deberían considerar como esa “traición” que usted menciona. Cuando vemos una ideología como la socialista tan pervertida en la práctica respecto a sus ideales teóricos, y a tantos altos cargos (tanto “ex” como en activo)convertidos en los nuevos multimillonarios del país, uno tiene forzosamente que culpar a los votantes que los soportan. El señor Boyer, otro “ex” notable (el autor de la expropiación de Ruiz-Mateos), ha dicho que no piensa volver a la política porque los sueldos de los altos cargos son tan bajos en España que sólo pueden atraer a los “analfabetos”. ¿Cree usted que esto lo puede decir un socialista destacado? ¿Y esos otros, como Felipe González, o José Bono, que ya no saben ni las propiedades de lujo que han ido acumulando? Un servidor no pertenece al PSOE (ni a ningún otro partido que podría considerar más afín), pero puede jurarle que es mil veces más socialista (tal vez por mi formación cristiana) que cualquiera de los socialistos que hoy llevan a España al desastre.
      Saludos cordiales, Pepe.


      • Antes que nada, excúseme no haber puesto mi nombre. Soy Jorge Luis Bonavita Spadaro y vivo en Valladolid. Estoy preparando otras palabras para ahondar en este tema que hemos comenzado a desbrozar aunque no tengo demasiada esperanza que las cosas cambien en el corto plazo. Una opinión seria difícilmente será “de metabolización instantánea” como un programa de telebasura. Me da muchísimo enfado ver como se manipula la opinión pública tratando de aumentar su ignorancia a través de tan potente medio como la tv y aportar un granito de arena es lo que puedo hacer por mi parte.


      • Estimado Pepe:
        A veces comento alguna cosa en el blog de Rafael Simancas. Y ultimamente me encuentro que la labor del moderador (que a su vez ejerzo en algún blog de wordpress que administro pero referido a otros temas) se demoran mucho… digamos que es una forma encubierta de censura. Pues bien: como seguramente el último comentario que he puesto será censurado indirectamente también, lo reproduzco aquí: Se trata del blog sobre defraudación fiscal con motivo de los casi 3000 españoles pillados en el Banco HSBC sucursal suiza.-
        Pues si hay algo peor que el defraudador fiscal es el gatopardismo al respecto. Vamos a ver: los contribuyentes de los cuales estamos hablando no tienen gran problema, seguramente, en regularizar su situación porque, no nos engañemos, esto ha sido una excepción. Solamente un banco, que para más, ni siquiera es suizo, está en Suiza también, que no es lo mismo.
        Si yo quiero cazar un rinoceronte en Africa, no voy a ir con una carabina a matar la presa. Utilizaré el arma apropiada y entonces, quizás logre la presa. En el caso de estos personajes, sin duda, el peor de los escarnios es la publicidad. Que se publiquen los nombres de los involucrados y verán que se cuidarán hasta en tomar la sopa como cuando eran niños. Pero no me vengan a decir desde el Gobierno que no tienen gente que tenga dos dedos de frente para encontrar el método de reprimir esas acciones (pueden buscar en esos diputados que aplauden frenéticamente cuando ZP anuncia medidas en contra de su programa de gobierno que le sirvió para ser elegido. Al menos justificarían su presencia). Estamos hablando en serio o…..ah, que España parece que ha dejado de ser un país en serio? Ah, entonces no es tan cierto que seamos de primer mundo? Pues qué terrible duda se apodera de mí…. Estoy demasiado equivocado en mis razonamientos? No conozco la idiosincrasia del evasor fiscal? Me encantaría alguna respuesta al respecto, porque veo que muchas veces nos empeñamos en llevar agua al mar con cucharillas y estos comentarios pasan solo a ser letra muerta.


  2. Estimado Jorge Luis:

    Muchas gracias por sus acertados comentarios. Veo que usted tiene 63 años, y yo, 75. Ya hemos vivido lo nuestro en el sector de la empresa privada, refractaria al trabajador “maula”, y por esto nos cuesta entender la mentalidad de funcionarios y políticos que no han vivido esa experiencia. Muchos de ellos se enchufaron precozmente en la función pública, a veces por el único mérito de haber pasado una noche en un calabozo del antiguo régimen, porque (más por incordiar y divertirse que por ideología alguna) volcaron un tranvía en la calle Pelayo, de Barcelona, o Bravo Murillo, de Madrid, y les pillaron los grises. Así empezó para muchos su glorioso carrerón político o “revolucionario”, sin base alguna ideológica, cultural o intelectual. Un amigo mío de Ciudad Real (Antonio Serna) hombre de rico y dilatado historial en el campo del comercio y de la venta, en alguna ocasión en que habíamos presenciado una conducta personal improcedente, o descortés por parte de un extraño, exclamaba: “Esto le pasa porque no ha “vendío”. Él y yo sabíamos que nadie con experiencia en el difícil arte de la venta, y en la autodisciplina que tal actividad exige, podría llegar a comportarse tan incorrectamente, o perdiendo tan lamentablemente el control. Le cuento esta anécdota, porque lo que les pasa a muchos funcionarios públicos y a muchos políticos (no a todos, líbreme Dios) es que no han conocido otra cosa, nada ha contribuido a que formaran su caracter, e ignoran por tanto la realidad de la vida.
    Sobre lo que dice de Estados Unidos, país en el que debo de haber pasado, sumando estancias, más de un año de mi vida, puedo añadir que, si bien las empresas disponen de la posibilidad de despido libre, esta misma circunstancia hace que los trabajadores se esmeren por contribuir positivamente a la empresa, y ninguna decide prescindir de un trabajador que cumple satisfactoriamente el trato. No quiero decir con esto que me guste ese sistema, pero los americanos, ya se sabe, son así de pragmáticos: el altruismo y la beneficencia los situan fuera de la empresa.

    Hasta otro día.

    Pepe

  3. Jorge Luis Bonavita Spadaro Says:

    Estimado José:
    Coincido totalmente con su diagnóstico. Pero agregaría algo más: Ha observado Usted una gran diferencia entre los EEUU y los demás países respecto de la edad en la que una persona es útil a la sociedad trabajando? En USA una empresa no puede discriminar a una persona por su edad, si está capacitada para el trabajo al que opta. Y no son tontos: la experiencia unida a la capacidad no es obstáculo si se tiene una edad avanzada (y no hablo de mucho, digamos 50 años en una época en que la esperanza de vida supera los 80). Hubo una película donde Kevin Spacey quería vender hamburguesas en Mc Donalds y la empresa no tuvo más remedio que admitirlo, porque era capaz para el trabajo. Y es cierto que así sucede.
    Y cual es la consecuencia? Que USA aprovecha todos sus recursos humanos (y hasta la de los extranjeros si le sirven) mientras que aquí los echamos. Y así se respeta el más básico de los derechos humanos, el de trabajar. Que para quien ama su profesión no es una carga sino un placer (por lo menos en mi caso, con 63 años y mi ingeniería industrial a cuestas)
    Y por qué las empresas aceptan? pues porque si no rinde lo que corresponde, entonces pueden despedirlo sin pagarle una fortuna. Y así siguiendo….. todo es una concatenación de hechos y realidades que un impresentable como nuestro gobierno no tiene capacidad para gestionar. Atentos saludos.-


    • Estimado Jorge Luis:
      Observo que no contesté a su comentario del 25 del seis, sobre los evasores fiscales. Como le ocurre a usted, no consigo comprender que no se puedan descubrir los nombres y las coordenadas de los evasores fiscales. Y pienso que si no se consigue, es porque no se quiere. Debe de haber infinidad de intereses creados en las altas esferas para no conseguir algo que hoy en día, con tanta tecnología e información, debería ser tarea fácil. Mire usted, a mi, un día, hace más de cuarenta años, me multaron por introducir en España un “alijo de contrabando” valorado en diez mil pesetas. Sucedió en Barcelona, a mi regreso de un viaje a Alemania que aproveché, inocentemente, para reparar los abollones de un viejo automóvil que tenía. El trabajo duró dos días, pero un operario español de aquel taller de Stuttgart informó al parecer a las autoridades españolas de que mi vehículo había recalado en él para hacer la reparación. ¿Puede usted creer que la broma me supuso pagar una multa, en Barcelona, de veinte mil pesetas de la época, el doble exactamente del valor estimado del “alijo”, es decir, de la mejora en 10 mil pesetas que había incorporado en mi coche¡y no había declarado en la frontera a mi regreso! El hábil comisario de la calle Conde del Asalto me citó para que compareciera en comisaría con mi coche y la documentación pertinente. La noticia que me dió fue que había sido denunciado por “cambiar el motor” de mi vehículo en Alemania. Ante mis protestas de que ello no era cierto, como podía fácilmente comprobarse, me preguntó “¿A que fue, entonces, a ese taller, si no para cambiar el motor?”. Me faltó tiempo para mostrarle la factura de las abolladuras, que conservaba en la guantera del vehículo. “Esto es exactamente lo que queríamos saber” – me confesó cínicamente. “Ya sabíamos que no había cambiado el motor” – añadió – “pero necesitábamos la prueba del alijo que usted introdujo en España ilegalmente”.
      Mire usted con qué facilidad me “descubrieron” como autor de aquella horrible e inimaginable defraudación. ¿Cómo no sabrán seguir la pista de esa legión de delincuentes de verdad que a sabiendas defraudan, o evaden impunemente miles de millones de euros? Si, como dicen en mi tierra, “pagando San Pedro canta”, ¿por qué no hacen en los paraisos fiscales lo que hacían en los talleres alemanes con la ayuda de los chapistas “confidentes”? La respuesta (si alguna hubiera) se la ofreceré en el próximo episodio…
      Saludos,
      Pepe

      • Jorge Luis Bonavita Spadaro Says:

        Estimado Pepe:
        No hay más ciego que el que no quiere ver, lo que se aplica más que bien en este caso. A mí me sucedió algo similar hace unos años con la Tesorería del Seguridad Social, donde fui embargado, debido a un error de mi parte, en DOS CENTIMOS de Euro, después de varias notificaciones por correo certificado que valían miles de veces más. Pero no conformes con ello….. lo hicieron en dos bancos distintos…., o sea me embargaron dos veces. A tal extremo de ridículo fué que me reportearon y se publicó, foto mía incluída, una nota en El Norte de Castilla de un domingo de abril de hace 6 o 7 años….. Y ese mismo Estado no es capaz de detectar movimientos ilegales inmensos? No hay más ciego que el que no quiere ver… sin duda.-


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