El Arco de Triunfo


En España, y en román paladino, al sujeto irresponsable que miente como bellaco, traiciona a quienes confiaron en él, incumple sistemáticamente sus promesas y vende su alma al diablo (porque niega la existencia del alma), le llamamos caradura.  A esta categoría pertenece, para nuestra desgracia, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el “carismático” mirlo blanco a quien un día aciago los españoles entregamos el poder.
 
Trátase de un individuo que presume de pasárselo todo por el arco de triunfo. “A mí plim…” – parece decirnos, retador, cuando le reconvenimos – “…yo duermo en la Moncloa…”. Consuela, por lo menos, que aún no se haya cargado por completo la democracia (aunque esté en ello), como han hecho sus amigos dictadores de allende el charco. Y celebro poder escribir sobre lo que pienso sin exponerme (todavía), a que me apliquen electrodos, o me deporten a Siberia.
  
La sociedad española, angustiada por una tasa de paro que dobla la de la UE, y domesticada por unos subsidios electoralistas que son pan para hoy y hambre para mañana, contempla impotente la paulatina destrucción del Estado de Derecho, y se pregunta con creciente preocupación qué Luisiana estará dispuesto a ceder nuestro presidente a los secesionistas periféricos, o a otro grupo aún peor, a cambio de que lo mantengan en el poder.
 
De otro lado, la mudanza que España está pidiendo a gritos, podría perfectamente producirse en las próximas elecciones generales, pero muchos creemos en el problema – señalado con sumo acierto por The Economist – de que sólo podrá ganar esas elecciones el partido que logre desembarazarse de su actual líder. El principal problema de España reside en el hecho de que el líder del partido gobernante no es de fiar, y al de la oposición le faltan agallas. Y, a mayor añadidura, este columnista es de la opinión de que la ciega obediencia al líder mostrada por los miembros del actual gabinete Zapatero, sumada a sus múltiples errores y a su ineficacia manifiesta en la lucha contra la crisis, deberían llevar a su partido a una cuarentena regeneracionista. Para estas situaciones, precisamente, se creó la alternancia.
 
España necesita ahora, en mi modesta opinión, de un nuevo Gobierno capaz de actuar como miembro que es de la Unión Europea, y no de uno que se desmarque por sistema del parecer de los demás socios. Y, en el ámbito interno, precisa de un Gobierno formado por los mejores especialistas de cada campo, es decir, por profesionales acreditados como números uno en sus respectivas disciplinas, aunque sean independientes. ¿A qué viene tanto parloteo, cuando lo único que la ciudadanía valora es la puntual solución de los problemas, la ausencia de corrupción y el lenguaje de los hechos? ¡Qué distinta sería la vida parlamentaria, y todo el debate político, si los casos “tabú” (Faisán, etc.) se hubieran aclarado por la Justicia,  y los adversarios políticos fueran cultos y respetables números uno! Deberíamos darnos cuenta de que en el nuevo mundo global, el centro-izquierda y el centro-derecha (que deberían ser las únicas alternativas reales), ni siquiera están separados por el negro de una uña. Lo demás son flatus vocis

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  06  de septiembre de 2010

Explore posts in the same categories: Ética (temas varios), Economía (temas varios), Política (temas varios), Social (temas varios), TEMAS VARIOS

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: