Archivos para diciembre 2011

José Luis Aguilera

18/12/2011
 José Luis Aguilera ha muerto. Quijotista de raigambre, eligió esa forma de vida que consiste – como leemos en la gran novela – en hacer el bien a todos y mal a ninguno. Nos ha dejado el recuerdo del hombre honrado y generoso que Cervantes perpetuó en su personaje más célebre. Podría incluso afirmarse que José Luis ha sido un don Quijote redivivo, un alter ego del andante caballero eternamente ocupado en deshacer entuertos. Quitando a otros elegidos, como el ilustre membrillato Pedro Morales de Gracia, el catedrático cervantista Joaquín González Cuenca, o el antiguo ferroviario Manuel López Gómez, fue uno de esos manchegos admirables que se sabía el Quijote de memoria y había hecho de esta obra su “hoja de ruta”.  
 
Humanista, abogado y senador del Reino por Ciudad Real, supo llevar por el mundo el nombre ilustre de su tierra. Sin estridencias ni afán de vanos protagonismos, sus consejos fueron siempre los del cristiano viejo, aunque en otro lugar geográfico habrían podido ser los del derviche mahometano ducho en tradición oral, o los de un sabio necesitado de potentes anteojos, debido al mucho leer. Al igual que nos acontece con la imagen de Quevedo, ya no podremos evocar el bondadoso rostro de Aguilera sin incluir en el collage esas características gafas de recia montura que semejaban dos lupas y transformaban sus pupilas – como diría Juan Ramón – en dos escarabajos de cristal negro. Serán sus ojos, sin duda, esos amplios ventanales por los que asomaba su alma, los que más nos servirán para traer su imagen a la memoria.
 
Necesitado de darse y de seguir repartiendo el amor que le sobraba, tras haberlo volcado a espuertas en su esposa Encarnita, en sus hijos y sus nietos, decidió un día reunirse con sus amigos más próximos y proponerles otra de sus geniales ideas: la de fundar una asociación que divulgara los valores del Quijote y contribuyera a formar una sociedad más culta, justa y solidaria. Así fue como vio la luz, allá por 1994, la asociación cultural  Ciudad Real Quijote 2000, hoy desaparecida, aunque no fueron pocos sus frutos y realizaciones a lo largo de sus quince años de existencia.
 
Don José Luis Aguilera Bermúdez, Quijote del siglo XX, ha fallecido en Cullera, hace apenas unos días. Nos dolemos de su pérdida cuantos tuvimos el honor de ser sus escuderos, sus mozos de campo y plaza; sus amas, bachilleres, barberos y sobrinas. Nuestro paisano más ilustre, el que mereciera un día la distinción de “Caballero Andante”, y más tarde la de “Ciudadano Ejemplar” de Ciudad Real, ha emprendido su último y definitivo viaje, el que lleva a las estrellas. Y uno (amante de los dibujos animados) quiere imaginarse que un triste can innominado, galgo corredor por más señas, sigue inmóvil en la esterilla, junto al lecho mortuorio, aguardando su regreso. Los demás damos por cierto que el reencuentro ocurrirá en algún mágico lugar donde no hay puestas ni auroras.
 
© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 19 de diciembre  de 2011
 
 

Elogio de mi vecino de arriba

18/12/2011
La columna del pasado lunes de mi vecino de arriba, titulada “Lo confieso: fui funcionario”, es digna de leerse detenidamente y guardarse para posteriores lecturas. Es lo que he hecho al encartarla junto a la entrada “funcionario” en el tomo correspondiente de mi vetusto Salvat. Y no contento con esto, recomiendo que la lean (está en Internet, en “La Tribuna” digital del 5 de los corrientes) a cuantos no lo hayan hecho.
 
Don Domingo Luis Sánchez Miras, afectado, seguramente, por los injustos comentarios que se vierten sobre esa importante profesión, se maltrata a sí mismo al evocar su vida de funcionario. Yo mismo soy responsable de haber acusado sin matices a ese ochenta por ciento de universitarios que aspira a ser funcionario. Reconozco que habría hecho mejor lamentando simplemente que los estudiantes no contemplen un abanico más amplio de opciones. Olvidamos a menudo lo que él señala: que hay funcionarios buenos y malos, trabajadores y vagos. Y también que son estos profesionales – los buenos y trabajadores – los que permiten que el Estado siga funcionando, incluso en países sin gobierno que los dirija, como ha sucedido recientemente en Bélgica y, en otros tiempos pretéritos, en la mismísima Francia. 
 
Me ha impactado leer esa columna en la que su autor se despacha abriéndonos su corazón. Cuanto nos dice de sus años de estudiante, tan duros y difíciles por razones económicas, me ha hecho sentirme mal, casi avergonzado, ya que un servidor, en esto, fue un privilegiado. No tuve que sacarme la carrera de Derecho mientras trabajaba, como él fue capaz de conseguir, ni me vi forzado a currarme mil y una oposiciones. Su vida profesional, preñada de enormes esfuerzos que apenas le proporcionaban modestas promociones, me ha parecido una apasionante aventura. Y creo que la amargura que su artículo destila, no es justo que la sienta. Y aún menos que ahora, ya jubilado como yo, escriba esa barbaridad de que (sic) “he pasado cuarenta y dos años de mi vida siendo un parásito en el trabajo”. O esa otra de que “he sido un peso muerto”.
 
No abrigo la menor duda de que mi vecino tiene más que sobradas razones para sentirse orgulloso de su larga carrera como maestro, y después como funcionario del Estado. Una persona capaz de hablarnos de su vida como él ha hecho, forzosamente tiene que haber dejado profunda huella en infinidad de alumnos y en los cargos oficiales que le cupo más tarde desempeñar. Yo ya tuve este pálpito el día en que le conocí (a pesar de que ya entonces nuestras posturas solían ser discrepantes), y ésta debe de ser la razón de que cuando nos reunimos una vez al año, en el almuerzo que el director de este diario ofrece a sus colaboradores, yo tome asiento a su lado y disfrute de su conversación. Se ha convertido en una costumbre, me gustaría pensar que compartida. Pero lo más sorprendente es que la reflexión de mi vecino, esta vez, me ha convertido en su amigo. Y hoy le deseo que Dios, que siempre escribe derecho con esa caligrafía típica que a menudo no entendemos, siga guiándole por la vida con la palma de Su mano. Y aprovecho que el Pisuerga va a pasar por Belén, para desear lo mismo a mis sufridos lectores.
 
© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 12 de diciembre  de 2011

El valor de la confianza

18/12/2011
Es en los momentos críticos cuando los pueblos – asustados – deciden con más responsabilidad a quién otorgan su confianza. Acabamos de verlo en España, tanto en las elecciones autonómicas y municipales de mayo, como en las generales de hace apenas quince días. Se ha evidenciado claramente que los españoles, incluidos varios millones de los que votaron PSOE en anteriores comicios, han reconocido el desastre al que el mal gobierno de ese partido nos ha llevado. El rotundo rechazo a una ideología equivocada, que antepone los intereses partidistas a los del país, ha constituido la mejor de las noticias para cuantos aspiramos a todo lo contrario. La inmensa mayoría de españoles creemos que la prepotencia, las mentiras y la falta de patriotismo que han arruinado España a lo largo de los últimos años, han llegado a su fin. Al tiempo que el socialismo ha fracasado estrepitosamente, y perdido la confianza de los ciudadanos, éstos se han volcado en declarar que confían en el Partido Popular: que creen en esta formación hasta el punto de otorgarle el más amplio cheque en blanco que nuestra constitución contempla.
 
Mientras comprobamos a diario que ni siquiera in articulo mortis el Gobierno socialista se enmienda, o se arrepiente de algo, asistimos aliviados a unos preparativos del próximo equipo de gobierno, que nos infunden confianza. Todo parece indicar que la demagogia barata, propia de un ejecutivo sectario y de gente poco formada, va a dejar paso a una política seria de personas preparadas, honestas y eficaces. No sólo la “prima de riesgo” ha descendido sustancialmente (antes incluso de que el gobierno entrante haya asumido el poder), sino que también la “prima de canguelo” de los españoles se ha visto mitigada de forma significativa.  Dicho con otras palabras, los españoles confiamos que el gobierno sucesor del que hoy agoniza en Moncloa, antepondrá la acción a la palabra y serán sus hechos (esperemos que atinados) los que le darán crédito y prestigio; y por extensión a España.
 
En un interesante “post” que firma Patricio Morales, se glosa la integridad, es decir, la virtuosa coherencia entre valores, palabras y acciones. “En la medida en que valoramos que las personas nos digan la verdad, cumplan sus promesas y sean honestas” – afirma – “se desarrolla la confianza”. Y también se nos advierte de los peligros que acechan tras la capacidad (o necesidad) que el líder tiene de delegar. Es preciso controlar a aquellos en quienes se delega: “No se trata de delegar una autonomía plena para la toma de decisiones, sino de hacer a los delegados partícipes de los procesos”.   
 
Parece ser que el presidente Rajoy no ejercerá únicamente como tal, sino que podría retener la titularidad de algunas carteras ministeriales. La idea, amén de novedosa, podría ser óptima, dada su formación académica cum laude, su brillante trayectoria profesional y política, y su anunciada intención de rodearse de los mejores especialistas. Si a todo esto añadimos una personalidad dada a la reflexión profunda, la sencillez y el diálogo, la confianza que hoy sentimos parece justificada. 
 
© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 5 de diciembre  de 2011
 

Historia de dos mellizos

18/12/2011
Sin intención alguna de parafrasear a Dickens, hoy quiero compartir con ustedes la historia de dos mellizos. Nacieron – chica y chico – en la Barcelona caótica de 1935. El día de su nacimiento, La Voz de Cataluña publicaba este editorial: Espanya no pot continuar indefinidament dividida en dos camps irreductiblement hostils. El artículo se hacía eco del deseo popular de “volver a tener un pensamiento de gobierno, un  gobierno que actúe y que gobierne, un gobierno que restaure la atmósfera civil, el clima espiritual y la emoción patriótica que permite convivir y trabajar como todo el país reclama”. ¿A qué les suena?
 
Pero déjenme que prosiga con mi historia y les cuente que la comadrona, que ya había asistido al alumbramiento de una niña preciosa, salió corriendo de la alcoba para anunciar a los presentes la nueva de que …¡venía otro!. Así fue como nació el chiquillo, sin que nadie en realidad le esperara y, por tanto, sin que una segunda cuna se hubiera podido disponer para el evento. Debo añadir, no obstante, para que los más jóvenes se sitúen, que antaño no era corriente parir en un hospital, y tampoco se disponía de la tecnología que hoy permite conocer el número de bebés que “vienen”, y su sexo.
 
Mas no crean que aquí se acaba la historia. Lo más sorprendente viene cuando, ya crecidos, los mellizos se parecen mucho menos entre sí, y hasta llegan más tarde a defender ideas políticas antagónicas. Los dos muestran gran facilidad para las lenguas, y ambos, como suele decirse, son claramente de letras. “¡Tenía que ser así, tratándose de mellizos!” – opinan todos; pero no llegan a percatarse de que la ley de Mendel ya ha hecho de las suyas y el pensamiento político que la bivitalina pareja parecía compartir, se ha trocado gradualmente en divergencia insalvable.
 
Casada con un alemán, la joven se instala en Wolfenbüttel, ciudad de Baja Sajonia, y allí pasa cuarenta años al frente del “Casal Catalá” que ella misma ha fundado, creando y dirigiendo la “Fundació Pau Casals”, estrechando lazos culturales entre Cataluña y Alemania, y militando activamente en pro de Esquerra Republicana  y (aquí se produce el conflicto)… ¡de la independencia de Cataluña!  Entretanto, el hermano, españolista declarado, alterna su actividad privada con la defensa a ultranza de una unidad de España que siente como sagrada y jura dedicar a ello todos los años de propina  que Dios quiera concederle.  
 
Y así llegamos al final de la historia, porque la vida de esa incansable mujer se ha visto recientemente truncada. Según la información que este columnista ha podido recabar, al mellizo de esta historia  le ha llegado la noticia de que el funeral de su hermana tendrá lugar en Alemania en fecha próxima, y que en ciertas notas de prensa ha podido leer que al término de los oficios se entonará ¡el Cant dels Ocells!. Nada se sabe aún sobre los líderes separatistas (algunos nacidos lejos de Cataluña) que asistirán a las exequias para poder politizarlas. Apenas se ha logrado saber que el hermano, con todo el dolor de su corazón, no piensa asistir a las mismas. Cuando resuene en la iglesia, o fuera de ella, el odioso ¡Visca Catalunya Lliure!, o un más que previsible Catalonia über alles!, no estará entre los presentes. El  caso que les he contado nos lleva a considerar el hecho de que hay razones más poderosas que la fuerza de la sangre. 
 
© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 28 de noviembre  de 2011

Gaudeamus igitur

18/12/2011

Léase: Alegrémonos pues. Es decir: ¡Albricias!  Tras el aplastante triunfo del centro-derecha en las Elecciones Generales celebradas ayer, ya podemos abrir de par en par las ventanas y proclamar a los cuatro vientos el alivio que gran parte de los españoles sentimos. Atrás queda la burda pelea de un socialista quemado, aspirante a Ave Fénix, y la seria defensa de ideas nuevas de su oponente y vencedor. El buen estilo de este último a lo largo de la campaña, nos permite presagiar el final de una política que ha descoyuntado a España, y el inicio de otra etapa en la que tendremos que volcarnos en la salvación nacional. La absoluta mayoría de votos conseguida por el candidato Rajoy pone de manifiesto, de un lado, el fracaso de una “elite” del PSOE que (como era de esperar) no ha dado un palo a derechas y, de otro, el claro grado de confianza que un pujante Partido Popular ha logrado despertar en gran parte del electorado.

Las urnas han vuelto a hablar y ahora toca al PSOE (a lo que quede del partido tras su previsible crisis interna) demostrar a los españoles si sabe o no sabe perder unas elecciones. De esto dependerá el tiempo que pueda precisar el PP para sacar a España del hoyo. Gran parte de los españoles teme que ni Rubalcaba ni Chacón, ni Chaves o doña Trini, ni ninguno de los que sobrevivan al batacazo de ayer, abriga la voluntad de actuar con gallardía desde su nueva posición. Como oímos hace años de boca de Felipe González, cuando – ¿recuerdan? – se la jugó el micrófono, a los líderes socialistas de hoy sigue interesándoles la tensión. ¡Qué lástima que tan importante partido de nuestro espectro político renegara un día de la excelencia, del juego limpio político y del mismo Montesquieu!

Habrá que recuperar la Justicia, en la línea ya iniciada por la juez Mercedes Ayala, y cambiar algunas de las nuevas leyes promulgadas, porque sin hacer sábado a fondo no se adecenta la casa, ni podremos recuperar el prestigio internacional perdido. Las grandes cuestiones del Paro, la Sanidad y la Educación, obviamente, son las otras prioridades, y todas al mismo nivel. Hagamos nuestra, si somos capaces, esta letra del Gaudeamus igitur, el himno universitario: “¡Vivan los que estudian! / Que crezca la única verdad, / florezca la fraternidad / y la prosperidad de la Patria”. Y también esa otra: “¡Muera la tristeza! / Mueran los que odian, / muera el diablo, / cualquier otro monstruo, / y quienes se burlan”. Por lo que a un servidor respecta, más que desear la muerte a los que odian o se burlan (que bastante que lo pagan en carne propia), les deseo que fracasen estrepitosamente, o se vuelvan buena gente. Podemos mejorar España sin necesidad de matarnos, ¿no les parece? .Ojalá lleguemos a erradicar los extremismos estériles. ¿Nos hemos parado a pensar que empezamos con la violencia escolar o callejera, seguimos con enfrentamientos futboleros y amañadas memorias históricas, y acabamos en la contradicción de un “gobernaremos para todos” que supedita el principio de igualdad de oportunidades a la previa condición de exhibir un carné en la boca? La esperanza que hoy volvemos a sentir sobre el futuro e España, se vería reforzada con una izquierda reformada, practicante del fair play y enemiga de la demagogia.

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 21 de noviembre  de 2011

Borrón y cuenta nueva

18/12/2011

El batacazo electoral sufrido por los socialistas en el pasado mes de mayo nos permitió comprobar algo que ya sabíamos: que muchos de los administradores contratados para gestionar la oficina central de nuestra empresa, y de sus sucursales regionales, nos la estaban pegando. Constatamos entonces que la formación profesional y calidad humana de la gente a la que habíamos encomendado su gestión, no podía ser más pobre. Habían convertido a nuestra sociedad anónima – la misma que había alcanzado el octavo puesto mundial y el cuarto europeo – en una colosal persona jurídica económicamente quebrada, mendicante de toda clase de ayudas internacionales, e indigna por tanto de confianza. No hacía falta ver las contabilidades para conocer el caos en el que habían sumido a nuestra común empresa nacional. Sólo ellos, los malos administradores y sus mimados afines, habían logrado incrementar exageradamente sus respectivos patrimonios personales. El resto, la inmensa masa de accionistas no allegado al poder constituido, estaba lamiéndose las heridas de su ruina sobrevenida o haciendo mil malabarismos para no caer en ella. Esto es lo que pudimos verificar, estupefactos, tras el último 7 de mayo. 

Estamos en la recta final de una campaña electoral anticipada que la soberbia de un presidente inepto impidió llevar a cabo cuando aún se habría estado a tiempo de salvar a la empresa del desastre. El nuevo consejo de administración que surgirá de los comicios el próximo día 20, tendrá que hacer encaje de bolillos para salir de la situación límite a la que el PSOE nos ha abocado. Es tan seria la coyuntura, y tan grave el riesgo que corremos los 47 millones de accionistas de nuestra hoy insolvente sociedad, que estamos dispuestos a otorgar al nuevo equipo de gobierno, con tal de que sea otro, la más absoluta de las mayorías. Tan sólo los estómagos agradecidos, que obviamente se suman por millares, y la concurrencia de minorías de menor peso, impedirán la posibilidad histórica de un voto popular casi unánime y el pase del citado partido al Grupo Mixto.

En el debate recientemente realizado por los candidatos de las dos fuerzas mayoritarias, el del PSOE manifestó, con el mayor de los descaros, que uno de sus primeras medidas para alejar a nuestra sociedad del abismo, sería solicitar a la UE una moratoria de dos años en el plazo establecido para cumplir los “objetivos de déficit”. Es algo archisabido que, en el hipotético caso de que ese hombre desbancara al candidato del PP, la sociedad en cuestión – Reino de España, S.A. – sería de inmediato intervenida, mucho más de lo que ya está, por su máxima autoridad supranacional y, como puede ocurrir con Grecia, veríase obligada a  regresar, deshonrada, al viejo hogar de la peseta.

Dando por descontado el triunfo electoral del PP el próximo 20 de los corrientes (porque sólo una catástrofe podría ya evitarlo), este articulista hace votos por una nueva voluntad del PSOE de abordar su regeneración, y por su renuncia a poner palos en las ruedas al nuevo equipo de gobierno que los accionistas hayamos elegido. Sólo así podrá volver a ejercer algún día el democrático derecho a ser alternativa.

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 14 de noviembre  de 2011

Comida de viejas

18/12/2011

Si te gustan, las comes, y si no, las dejas. Esto es lo que se decía de las lentejas en épocas ya lejanas, pero mejor administradas, cuando los dirigentes sindicales y demás políticos de izquierdas vestían ropa de pana y aún no estaban abonados a restaurantes de lujo. Tratábase de una legumbre socorrida por su bajo precio (y alto contenido en hierro), que vuelve a encontrarse presente en los menús del día de buen número de restaurantes. Contribuye a hacer posible que los sufridos hosteleros que todavía no han cerrado, puedan ofrecer comidas a nueve o diez euros per capita (pan, vino, postre y café incluidos), aunque cada día sean más los españoles para los que incluso estos precios moderados resultan prohibitivos. Tanto debe de ser así, que a la entrada de una céntrica cafetería de Ciudad Real, en plena calle Toledo, ha empezado a anunciarse esta escueta y económica oferta: “Potaje de Lentejas, 2 Euros”. Oportuna iniciativa – me he dicho al leerla – dada la circunstancia de que millón y medio de familias españolas carece de cualquier ingreso y de que el nuestro es el Estado de la UE que menos ayuda a las familias. Y ello sin mencionar que, tras el despilfarro socialista, nuestra bendita región no parece ser, ni de lejos, de las más favorecidas.

Menos mal – he exclamado para mí – que la baja tasa de natalidad promovida en estos años socialistas, y el incremento de la longevidad,  han ido creando en nuestro país una sociedad de vejetes que son – somos -, a juzgar por el dicho castizo, los más dispuestos a consumir esa barata legumbre. De continuar esta tendencia, pronto veremos reinstauradas las acelgas y esas humildes sopas de ajo que aprovechan el pan duro (con un huevo de añadidura los domingos) en la dieta cotidiana de los viejos que conformaremos el segmento más amplio de la población, es decir, los abuelos, los abuelos-canguro, los “adultos mayores” (+ de 65 abriles), los ancianos (+ de 80) y demás clases pasivas (y pasivas “beneficiarias”,según me temo, del non petito derecho a una “muerte digna”).   

A este columnista le parece bien que los establecimientos de Ciudad Real  incrementen su oferta en el sentido de brindar precios para todos los bolsillos, incluso para los vacíos, máxime en tiempos de crisis como los que estamos viviendo. Parece acertado que en la zona de la Ronda de Ciruela hayan lanzado esos menús limitados a un solo plato (y no precisamente de los llamados “combinados”) a un precio que no excede de los 7 euros. Como corresponde a una ciudad que va haciéndose grande, y por tanto más deshumanizada, en Ciudad Real se puede comer hoy , o cenar, un suculento plato de lentejas por dos euros.  La ciudad ofrece, así mismo, en los comedores de Caritas y de otras comunidades religiosas a las que el Gobierno socialista ha venido sistemáticamente ignorando en su capítulo de ayudas, la posibilidad de consumir gratuitamente una comida caliente. Son muchos los empresarios que han tenido que cerrar sus empresas, los asalariados que se han quedado sin su empleo, y aquellos que han perdido sus viviendas, que hoy venden su progenitura por un mísero plato de lentejas. Un gobierno de ineptos, fracasado defensor del  “papá Estado”, los ha arrojado vilmente a la cuneta.  

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 1 de noviembre  de 2011