Posted tagged ‘pepe’

“Navegando en una nave invertida”

04/03/2012
Leí esta frase hace años, pero no recuerdo donde. Era la historia de un barco que había volcado a causa de una tempestad y de una tripulación exageradamente inepta. Aunque esto es todo lo que puedo recordar, la imagen de aquella embarcación con la quilla al aire ha venido siendo tema recurrente de mis pesadillas nocturnas. O puede que sea la secuela de un accidente sufrido en mi juventud cuando, tentando imprudentemente la suerte en un cascarón fueraborda, tomé el mar de Galicia por el lago de Bañolas. Sea lo que fuere, la impresionante visión de aquel barco zozobrado, que acaso me dejó grabada alguna novela de Salgari, me asalta ahora en pleno día, en cada telediario, como un fenómeno reflejo de la deriva que lleva España.
A lo largo de ocho años, la nave en la que los españoles viajábamos ha sido objeto de toda clase de tropelías. Se han burlado las leyes que nos habíamos dado para garantizar su correcta navegación, y promulgado otras que han venido a favorecer todo lo contrario. España, la gran nave europea que señoreó los mares y compiló el primer código de derecho marítimo – el Consulado del Mar -,  ha sido durante este tiempo la más errática de cuantas han surcado el océano: sin un marino experto en el puente de mando, sin un timonel de fiar al gobernalle, e incumpliendo sistemáticamente las leyes que hace siglos inventara.
Su capitán, obcecado en defender prioridades bastardas, fue incapaz de velar por la buena gestión de fletes y pasajes, y el mantenimiento y mejora del formidable navío confiado a su mando. Se preocupaba más de invitar a cenar a bordo a sus homólogos del petrolero “Venezuela”, o  del buque-cárcel “Cuba”, que de prestar cortés atención a otros comandantes de muy superior valía y peso internacional a los que, finalmente, tuvo que rendir pleitesía. No quiso escuchar a los prácticos que le acusaban de ordenar maniobras nefastas. Tampoco escuchó a los meteorólogos que le anunciaban mar gruesa, o arbolada, ni siquiera cuando el tifón, inmisericorde, empezó a cebarse con el barco.
“¡No pasa nada!” – repetía el capitán, cantando alegre en la popa – “¡El España sigue siendo el mejor barco del mundo!”. Sólo le faltó añadir la blasfemia “¡A este barco no lo hunde ni Dios!”, del capitán del Titanic. Pero la tempestad llegó y, mientras la orquesta interpretaba su consabido programa de allegros vivaces, puso al barco panza arriba y lo envió a dique seco.
El nuevo capitán ha jurado reparar las averías y hacerse de nuevo a la mar en la confianza de volver a registrar travesías felices en su cuaderno de Bitácora. Y, entretanto, el capitán defenestrado, y sus adláteres, maquinan cómo impedírselo. En lugar de intentar regenerarse, se afanan poniendo trabas al nuevo patrón de la nave en su noble y desesperado esfuerzo por salvarla. ¿Alguien esperaba otra cosa? Como pedimos los marinos en la Salve Marinera, quiera Dios que soplen serenas las brisas… Pero, conociendo el paño – que es tela marinera – se me hace mucho pedir.
© 2012 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 16 de enero de 2012
Anuncios

La rebelión de las masas

25/06/2011

Las teorías de Ortega sobre la rebelión de las masas, enunciadas para España, han traspasado las fronteras. Los aires de globalización y las nuevas tecnologías de la comunicación han convertido en globales sus proféticas reflexiones. El principio democrático que atribuye la soberanía a los pueblos, dio lugar, en un principio, a los episodios de rebeldía callejera de las masas tunecinas y egipcias, y, más tarde, como en un imparable efecto dominó, a las masivas manifestaciones de los pueblos “indignados” de otras naciones del Sur del mundo, incluida España.

El mayor problema que el mundo enfrenta ante este fenómeno, es la dificultad de discernir qué movimientos se hallan en su génesis, qué líderes los organizan o dirigen a través de las redes sociales, qué ideas hay detrás de los autores intelectuales que los convocan. No se alcanza a discernir si las multitudinarias manifestaciones que a diario se producen en una docena de países, y las guerras que ya han desencadenando en algunos de ellos, se deben únicamente al descontento general de los ciudadanos ante los insoportables abusos de sus gobiernos totalitarios y corruptos, o a los designios ocultos de los grupos radicales que pueden vampirizarlas en su provecho.

Hállese donde se halle el origen genuino de las manifestaciones, sean cuales sean las razones que las animan, el gran motivo de preocupación reside en el denominador común que parece evidenciarse en todas ellas, y que no es otro que el factor “anonimato” de sus participantes y la falta de un objetivo claramente definido. Los manifestantes proclaman mensajes confusos y reclaman cambios políticos de toda índole que a menudo son contradictorios. La profusión de consignas entremezcladas de gentes de supuestas ideologías heterogéneas, y las declaraciones de unos “portavoces” a todas luces poco formados que no exhiben acreditación alguna, contribuyen a la ceremonia de confusión que en estos meses se vive en distintas capitales del mundo y de forma particularmente alarmante en las de nuestro zozobrante país.

La cobarde actuación de nuestro Gobierno y en especial la de su maquiavélico ministro multiusos al que ya vemos practicar la política de tierra quemada, me confirman en la triste convicción de que las izquierdas no saben perder.

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 20 de junio de 2011

Zapatero, como la llave “10-11”

25/06/2011

Parece ser que a Zapatero le pasa lo que a esa caprichosa llave fija, la “10-11” que, a decir de los mecánicos, nunca está donde debiera. Tan es así que hasta han acuñado la expresión “¡ya estamos como con la 10-11!” para dar a entender que algún útil o herramienta no se halla en su lugar obligado en la panoplia. El típico dibujito que reproduce su silueta delata una y otra vez que la intratable 10-11 ha vuelto a desaparecer. Según me cuentan, no consiguen explicarse que esa llave siempre aparezca más tarde en un lugar insospechado del taller, e incluso fuera de él. “Exactamente igual” – me he dicho al conocer esta historia – “que con Rodríguez Zapatero”.

Tampoco nuestro presidente del Gobierno suele estar donde debiera, como se demostró por enésima vez el pasado Día de las Fuerzas Armadas en el que su ausencia evidenció, de un lado, lo innecesario de su presencia, y, de otro, su falta de consideración hacia nuestros Ejércitos y hacia la mismísima Familia Real. Llama la atención que tras los despilfarros sin cuento en los que el Gobierno sigue incurriendo a pesar de los avisos europeos, haya tenido que estrenarse con nuestras Fuerzas Armadas la tanta veces postergada política de austeridad. Seguimos teniendo más Visas y coches oficiales que Estados Unidos; gastamos lo indecible en prescindibles traducciones simultáneas en nuestro Parlamento, en una obsoleta red de oficinas INEM y en subvencionar unos sindicatos absolutamente ineficaces; pero no ve nuestro Gobierno otra forma de economizar que montando una conmemoración, llamativa por cutre y pobretona, de una solemne jornada con la que tratamos de honrar al colectivo más respetado de nuestro país.
¡Qué no daría este columnista por saber lo que estos días se cuece entre bambalinas del poder! ¡Cuánta crítica inmisericorde debe de estarse vertiendo contra un presidente que se nos muestra más missing que la errática llave de nuestro cuento! Ni todo un comando Rubalcaba improvisado in extremis, con hombres G de la talla de un nepotista andaluz, o de un tal Pepinho Blanco – el del romano perfil -, podrá salvar al presidente, ni al partido que ya han hundido, del descalabro total. Apenas quedará la silueta, de todos y cada uno de ellos, en una desierta panoplia.

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 6 de Junio de 2011

“Llamada a una patria dormida…”

24/03/2011

Llamada a una patria dormida… antes de que sea demasiado tarde”, es el sugestivo título de un nuevo libro -opúsculo, más bien, por su breve número de páginas- de Santiago Velo de Antelo. La primera parte de ese título recuerda la musicalidad de las coplas de pie quebrado de Manrique y nos lleva necesariamente a evocar una de sus más célebres estrofas: «Recuerde el alma dormida…, avive el seso y despierte…».
Se trata de la última obra de un pensador justo y brillante, de esos que falta nos hacen. No en vano ha recibido una excelente formación en Ciencias Políticas y Empresariales, es experto en Relaciones Internacionales, dirige la revista «Diplomacia» y su rostro se ha convertido, merced a su participación en debates televisivos de gran audiencia, en uno de los más familiares de los españoles. Representa, además, la excelencia que exige España, hoy más que nunca, a los formadores de opinión.
«La situación psicológica de los españoles» – viene a decirnos el autor en uno de sus claros mensajes – «no es hoy muy distinta de la que debió de ser tras el Desastre del 98». Y añade que «ahora como entonces la única esperanza es que, identificados los males, una poderosa corriente regeneracionista que ya está en ciernes impulse a que se les ponga remedio». El quid de la cuestión estriba, según él, en descubrir lo que está fallando en España, para ponerle coto, y en defender los valores de una civilización cristiana que está en juego. Tiene toda la razón don Santiago al comparar la situación que vivimos a causa del señor Rodríguez Zapatero, con la de los años aciagos de nuestra guerra Hispano-Americana. Resulta curioso constatar que tanto entonces como ahora, España ha estado dormida. Tan dormida, y abstraída con lo superfluo, que igual que dio entonces la espalda a lo que estaba sucediendo, se niega hoy a reaccionar ante lo que puede ocurrir. Cuentan los historiadores que en aquel año del «desastre», mientras los estadounidenses vivían en estado de verdadero pánico ante el posible desembarco en sus costas de la vieja escuadra de madera del almirante Cervera, los españoles se abandonaban indiferentes al disfrute de sus Carnavales. ¿Hay alguna diferencia entre nuestra conducta de entonces y lo que los españoles estamos haciendo en estos días? En 1898 corríamos el riesgo de ser atacados directamente por la poderosa armada yanqui, al igual que lo fueron Cuba, Puerto Rico, Filipinas y las Marianas; pero los españoles, excepción hecha de los pobres desgraciados que combatían en Ultramar (por no poder disponer de las mil pesetas que les habría librado de alistarse), miraban para otro lado. Hoy, como si en nada hubiéramos cambiado, corremos el riesgo de no poder combatir los efectos de la “estanflación” que padecemos, pero toda España bulle con sus Carnavales, como si nada estuviera pasando. ¡Viva la fiesta!
El libro que hoy he comentado, y muchos otros que nos están ofreciendo últimamente una legión de periodistas valientes, deberían hacernos cambiar de prioridades, «antes de que sea demasiado tarde». El ejemplo de un célebre manchego – el conquistador Diego de Almagro – al reconocer allá en Chile que de nada valían sus tácticas de conquista, y que debía por tanto abandonarlas, podría servirnos. «Llegando al final deste camino» -nos dice el cronista- «dar en breve la vuelta le convino». Demos de una maldita vez ese giro. ¡Pero ya!

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 7 de marzo de 2011

 

Compremos marcas de Nueva RUMASA

24/02/2011

No hay ningún otro caso en España en que una sola familia haya proporcionado empleo y sueldo, y excelente trato humano, a cerca de ochenta mil familias españolas. La proeza de esta saga familiar, cuyos accionistas nunca han cobrado dividendos por haber decidido reinvertirlos en la promoción de su ejemplar grupo de empresas, merece nuestro respeto y apoyo. Tras la ilegal expropiación de que fueron objeto en 1983, dando al traste de mala manera con un emporio de 65.000 empleados, los Ruiz Mateos han conseguido lo que nadie habría podido imaginar: resurgir valientemente de sus cenizas y crear una segunda Rumasa que ya da actualmente empleo a 15.000 familias españolas, y que contribuye al desarrollo de centenares de otras empresas colaboradoras; las cuales, a su vez, emplean a otro número impresionante de trabajadores españoles.
La crisis económica que padecemos ha afectado, como era inevitable, a la excelente marcha que el nuevo grupo llevaba, y los enemigos de Nueva Rumasa, que todos en este país sabemos quienes son, han vuelto a hacer lo posible para sabotear esa marcha. ¡Cómo seguir consintiendo que un empresario católico, defensor de la familia y del derecho a la vida -al que ya daban por muerto- diera a sus enemigos tan grande ejemplo de cómo se crean empresas y empleos en España! Con todo, la dificultad económica que hoy afecta a Nueva Rumasa no es de una magnitud que el Grupo no pueda salvar, como ponen de manifiesto estas dos cifras: que el Grupo vale 6.000 millones de euros, y el monto de su deuda contable es de 700 millones.
La familia de la abeja, caracterizada por su seriedad, ha declarado que está en trámite de vender la parte de sus activos que sea precisa para nivelar la situación; y que incluso, de no lograrse este objetivo con la rapidez necesaria, todos los miembros de la familia estarían dispuestos a aportar su patrimonio personal para cumplir sus obligaciones con los acreedores del Grupo.
Se habla mucho de este asunto desde que los Ruiz Mateos, con muy buen criterio, decidieron acogerse a la Ley Concursal. Pero se habla bastante menos de que a ese grupo de empresas que debe 700 millones de euros, el Estado le debe, según sentencias firmes,  la cifra, más de tres veces superior, de 2.095 millones de euros y la familia lucha judicialmente por fijar el justiprecio de la expropiación en 18.000 millones de Euros, es decir, casi 3 billones de las antiguas pesetas, en compensación por aquellos injustos procesos de expropiación.
No creamos a esos periódicos, émulos de la prensa amarilla del malvado William Randolph Hearst, que no han dudado en publicar en portada que Nueva Rumasa se desmorona tras atrapar a millares de inversores, o que Nueva Rumasa lleva de nuevo al grupo al borde del abismo. Compadezcámonos de ellos, porque pertenecen a un colectivo fracasado y envidioso que lleva décadas rabiando con los espectaculares logros -incluidos los «sociales – de una saga privada irrepetible.

© 2011 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día 21 de febrero 2011

Abomino del Gobierno

29/12/2010

Como demócrata que soy – y me siento – estaría dispuesto a respetar cualquier gobierno que en nuestro país surgiera de las urnas. Pero como cristiano que soy – y que me siento por encima de cualquier otra consideración – me niego a reconocer como legítimo a un Gobierno como el actual que ataca nuestra Fe. Acepto, como cristiano, la condición de aconfesionalidad de nuestro Estado democrático, porque entiendo que es justo que mi Religión pueda coexistir en armonía con otros credos diferentes; y que España pueda estar presidida por la firme convicción que emana de la libertad religiosa. Pero abomino abiertamente de un Gobierno como el que hoy padecemos, que ataca mi Religión (que es mayoritaria en el Estado), dificulta su práctica (pensemos en el atropello que se ha intentado perpetrar, aunque sin éxito, contra la comunidad religiosa de Cuelgamuros), discrimina y desprestigia socialmente a los cristianos, y carga contra la Familia Cristiana y el sagrado Derecho a la Vida por todos los medios a su alcance. Abomino abiertamente, “me cueste lo que me cueste”, de un Gobierno mal llamado “socialista”, ya que el primer socialista de la Historia, y el único verdaderamente sincero, fue y seguirá siendo Jesús, nuestro Salvador, por los siglos de los siglos. No en vano su Doctrina se resume en dos mandamientos supremos: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.
No soy capaz de reconocer a un Gobierno que en medio de la severa crisis económica que padecemos, destina ingentes cantidades del dinero que no es suyo, porque es – o era – de todos los españoles, a bizarras atenciones a extraños colectivos, incluso en otros países; mientras se afana vanamente por erradicar todo sentimiento religioso del corazón de los católicos españoles. ¡Vano intento, como digo, porque nadie puede echar un pulso a Dios! 
Como el Santo Padre nos recuerda a diario – y también algunos medios de Comunicación – el Cristianismo vuelve a ser perseguido en varias regiones del mundo. Ya suman legión los cristianos que están siendo masacrados por el integrismo islámico. Pero el Gobierno de España, formado por individuos sin cultura ni formación humanística alguna, fomenta la implantación – en particular en Cataluña – de ese fundamentalismo foráneo que ya anuncia mayorías electorales en distintos municipios de mi castigada patria chica. Entre ese nuevo factor transformador contra natura de mi católica tierra catalana, y las minorías, igualmente foráneas, surgidas del cinturón industrial de Barcelona (que no de la Cataluña histórica), se está logrando el objetivo, enunciado por Gadafi y otros locos revanchistas, de afianzar la quinta columna de una futura UE islámica.
Me desmarco abiertamente de un Gobierno que se ha tornado en paladín del desacato a nuestra Ley Fundamental, y en adalid imparable del desmembramiento de España. Pero, por encima de todo, abomino de un Gobierno impresentable que osa retar a Dios, inventa el “bautismo civil” y nos hace preguntarnos sin cesar qué fuerza del Maligno lo mueve, qué suerte de masonería lo impulsa. No tengamos miedo, amigos míos, de hablar claro. Rechacemos de una vez el cobarde silencio de los corderos.    

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  27  de diciembre de 2010

La mediocridad al poder

15/11/2010

Charlando con mi hijo Santiago (el único de mis lectores que disecciona mis columnas antes de que las publique), me invitó a analizar el dato, resultante de una encuesta, de que esa señora televisiva de quien todo el mundo habla (la del ¡yo, por mi hija ma-to!), sería la tercera fuerza política si hoy, hipotéticamente, presentara su candidatura en unas elecciones generales.
Lo que puede parecer una broma, no lo es, ya que el dato nos revela el bajo nivel cultural de buena parte de los españoles, y nos permite entender mejor por qué nuestro Gobierno está plagado, así mismo, de personajes del montón. La simple posibilidad, apuntada por la encuesta, de que los electores españoles votaran a esa señora, refleja que tales votantes se sentirían identificados con ella, es decir, con su nula formación política, parla barriobajera y paupérrimo bagaje cultural. De aquí, también, que uno pueda barruntar que el bajo nivel que acreditan algunos de nuestros gobernantes, no sea nada casual. Bien pudiera ser el resultado de una calculada estrategia populista: la de conectar de igual a igual con el sector más inculto – y más amplio – de la población votante.      

Alguien ha dicho en estos días que lo que daría auténtico valor a los visitantes del Museo del Prado, o del Thyssen, no es que aguanten largas colas para entrar en ellos, sino que hayan sido, previamente, asiduos lectores de Arte. Lo mismo podría decirse de la visita a las urnas democráticas: no basta con haber leído el “As”, o el “Marca”, o un millar de tebeos a lo largo de la vida. Coincidirán ustedes conmigo en que si esto solo bastara, podríamos permitir a los niños que votaran.
La ignorancia, para muchos – muchos de los que nos gobiernan – parece ser un “bien de Estado”. A nadie se le escapa que un pueblo poco instruído, y sectariamente informado, es fácil de manipular y, por ende, vulnerable a las campañas dirigidas a distraer su atención de los asuntos importantes. Que si Belén Esteban ha dicho.., que si a los críos de doce años les han repartido condones en el cole…, que si ayer dijo la Pantoja…, que si hoy en Gran Hermano….  Ésta es la educación que en España recibe una ciudadanía que no lee y que vive enganchada a la televisión basura. No es de extrañar, por tanto, que otras encuestas nos sitúen en el último lugar de Europa en nivel de educación.
Como ya otros se ocupan de distraernos con lo trivial, un servidor les ha querido traer esta reflexión, porque todavía está a nuestro alcance cambiar este estado de cosas. De entrada, podríamos compensar nuestra ingesta de información huera con algún que otro alimento para el cacúmen. Y si pueden permitirse algún capricho, como hace el señor Fernández Toxo (aunque no sea en clase de lujo), viajen ustedes al Norte de Europa y comprobarán in situ que eso es otra galaxia.

© 2010 José Romagosa Gironella
“Puntos sobre la íes”
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real, el día  15  de noviembre de 2010